Lo Miro a Escondidas
|
Últimamente he estado un poco de bajón. ¿Y quién no?
Languideciendo en mi habitación veinticuatro siete. Trabajando, durmiendo, comiendo, bebiendo. Demasiado de las cuatro cosas. Tenía toda la intención de perder los kilos de la cuarentena, pero al final no lo hice. Para nada. Algo tenía que cambiar para animar el cotarro. Y entonces llegó mi nuevo compañero de piso, Emmett. Y no se ha limitado a animar el cotarro. Me ha dado la vuelta y me ha puesto en todas las posturas posibles. Mi mundo nunca se había tambaleado tanto. Hay un macho alfa buenorro y macizo merodeando por mi piso y tiene un montón de reglas nuevas. Regla n.º 1: Prohibido que yo lleve ropa. Jamás. Regla n.º 2: Las puertas se quedan abiertas durante las duchas. Regla n.º 3: Tres orgasmos por noche. Las impone con mano firme y una mirada posesiva. Seguir las reglas nunca ha sido tan divertido… Todo está cambiando. ¿Zona de confort? Desaparecida. Estoy probando todo tipo de cosas nuevas y perversas. Mi pequeña burbuja ha explotado. Y el enorme capullo de Emmett fue lo que la hizo explotar. Prepárate, un enorme y gruñón macho alfa se muda a tu casa y no le gusta dormir solo. Sigue sus reglas y todo irá bien. Rómpelas bajo tu propia responsabilidad. Amor a primera vista en estado puro, sin infidelidades y con un final feliz supertierno garantizado. ¡Que lo disfrutes! |