Sed de ti en las montañas
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Robé un perro.
Pero, tenía una muy buena razón para hacerlo. Era un perro guardián solitario y abandonado en un taller clandestino de coches, así que lo robé y nos fugamos. Acabamos en las montañas Greene donde empezamos una nueva vida. El perro era feliz, yo era feliz, todo era genial. Pero entonces nuestro pasado nos alcanzó… Los criminales vinieron a reclamar lo que era suyo y, de paso, a castigarme a mí. No tuve más remedio que acudir a la policía. Buscaba algo de protección, pero, en su lugar, encontré a un protector. Emmanuel Rush. El hombre de montaña más grande, más duro y más protector que había visto en mi vida. Es exactamente lo que necesitaba. En más de un sentido. Solo le hizo falta una mirada para decirme que soy suya. Que nadie volvería a hacerme daño. Y a mí solo me hizo falta una mirada para creerle. Advertencia: Este policía de montaña viene con todo: hombros anchos, pensamientos sucios y cero paciencia cuando se trata de su chica. Él no se limita a proteger y servir: reclama y devora. Amor a primera vista en estado puro, sin infidelidades y con un final feliz superdulce garantizado. ¡Que lo disfrutes! ***¡Atención, amantes de los perros! En este libro no sufre ningún perro, ¡y él también tiene su final feliz! |