Una Noche con un Cambiaformas Voraz
|
Tengo que largarme de esta boda cuanto antes.
La ha organizado mi madre, pero yo no estoy para nada por la labor. El novio es un muermo integral y hay cero atracción entre nosotros. En serio. Cero. Pero como soy una gallina, espero hasta el último momento para remangarme el vestido de novia y poner pies en polvorosa. Quiero algo más que una boda de conveniencia. Quiero un romance apasionado. Quiero un hombre que me haga caer rendida a sus pies. Quiero estar con alguien que me ponga tanto que me cueste no arrancarle la ropa cada vez que lo miro. Y esa persona no es el novio que me han buscado, así que lo dejo plantado en el altar y salgo pitando. Directa a una tormenta de nieve… Una espantosa. Mi coche se sale de la carretera. Se queda atascado en la espesa nieve. De repente, estoy atrapada en las dichosas montañas, sin nadie a la vista, mientras los copos me caen sobre la cabeza con velo y todo. Y entonces es cuando aparece él. Y trae consigo todo ese fuego y esa pasión. Leo dice que soy su compañera. También dice que voy a pasar la noche con él. Y puede que para el resto de su vida. Así que aquí estoy, dejándome seducir por un cambiaformas de oso grizzly, grande y corpulento, que me lleva a su cabaña para esperar a que pase la tormenta. Espero que no deje de nevar nunca… ¿Qué mejor manera de pasar una tormenta de nieve que con vino, una chimenea crepitante y unos grandes y musculosos brazos a tu alrededor? Después de leer sobre lo que es estar aislada una noche con estos hombres tan atractivos y posesivos, estarás deseando que se desate tu propia ventisca. |