Verano con mi Hermanastro
|
¿Un verano en los Hamptons?
¡Sí, por favor! Un momento. Hay una pega… Mi nueva madrastra va a venir y se trae a mi nuevo hermanastro. Es lo peor. Ollie NO es el típico chico de al lado (a no ser que vivas en una cárcel). Tiene la boca más sucia que hayas oído nunca y todas esas guarradas me las dice a mí. Este tío está obsesionado con hacerme sonrojar. Para él no hay nada prohibido. Ni mi baño personal, ni mi dormitorio, ni siquiera el cajón de la ropa interior. Hace lo que le da la gana y lo que le da la gana soy yo. Peor para él. No me interesa. Desde luego que no. No me importa que su voz profunda y retumbante me provoque escalofríos. No me importa que mis ojos se desvíen siempre hacia él cada vez que se quita la camiseta (cosa que hace todo el rato). No me importa cuántos sueños subidos de tono tengo (un montón). Ahora somos familia. Y no me interesa. Lo repetiré una y otra vez hasta que mi cuerpo se lo crea. No me interesa. No me interesa. No me interesa. (Sí que me interesa) Va a ser un verano abrasador con este hermanastro malhablado durmiendo al final del pasillo. ¡La cosa se va a poner sudorosa, sensual y pecaminosamente ardiente! ¡Las vacaciones en familia nunca han sido tan divertidas! Amor a primera vista en estado puro en una lectura sin infidelidades y con un final feliz garantizado. Ambos vírgenes. ¡A disfrutar! ¡Bienvenida a un verano guarro y sucio! |